Tendencias del mercado inmobiliario en los próximos años

La pandemia de la COVID-19 ha cambiado la vida de las personas y sus necesidades en torno al tipo de inmuebles que necesitan tanto para vivir como para trabajar: la implantación del teletrabajo, el aumento del comercio online y un menor número de viajes internacionales. Y, en consecuencia, el sector inmobiliario se ha replanteado su […]

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Última modificación: 20 septiembre 2021

La pandemia de la COVID-19 ha cambiado la vida de las personas y sus necesidades en torno al tipo de inmuebles que necesitan tanto para vivir como para trabajar: la implantación del teletrabajo, el aumento del comercio online y un menor número de viajes internacionales. Y, en consecuencia, el sector inmobiliario se ha replanteado su rol con la sociedad. A continuación os mostramos algunas tendencias del mercado inmobiliario en los próximos años.

1. Mayor demanda de vivienda en zonas rurales

Escapadas, mudanzas temporales, necesidad de espacio… La pandemia ha despertado en muchas personas el interés de una vida alejada de las grandes ciudades y a la vez zonas muy deshabitadas han sido reanimadas por este éxodo de las ciudades al campo. Esta tendencia no ha parado de crecer y el mayor atractivo parecen ser los precios de las viviendas en las zonas rurales.

Además, ante la incertidumbre laboral de muchas personas, la seguridad de que tanto una hipoteca como un alquiler en una de estas zonas será radicalmente más barato es otro gran atractivo.

Por último, el teletrabajo, también permite que muchas personas puedan vivir lejos de su lugar físico de trabajo.

2. Se retrasará todavía más la edad de compra de la primera vivienda

La esperanza de vida de la sociedad ha ido aumentando y con ello se han alargado los años de jubilación de las personas y cada vez hay más gente y menos trabajos para hacer. Este hecho también se debe a que muchos trabajos se han mecanizado o han sido sustituidos por la inteligencia artificial. Como consecuencia, han surgido varios problemas en nuestra sociedad como la inestabilidad laboral y de los bajos salarios que han hecho que las personas tarden más en independizarse y en comprarse una primera vivienda.

La pandemia de COVID-19 ha cerrado el mercado laboral, acabado con el trabajo de muchas personas y frustrado el crecimiento profesional de muchos individuos.

Si la edad media estaba hasta principios de 2020 en los 41 años, se prevé que esta consecuencia retrase todavía más el momento clave.

3. Búsqueda de viviendas más amplias y mejor ventiladas

Los más de 40 días de confinamiento han provocado que muchas familias cambien sus preferencias a la hora de buscar viviendas, ahora se valoran mucho más los inmuebles luminosos y que disponen de jardín o balcón aunque esto conlleve vivir a las afueras de la ciudad.

Durante la cuarentena, son muchos los españoles que se han dado cuenta de que viven en una vivienda que no les gusta y que preferirían vivir en zonas menos céntricas a cambio de disponer de más metros cuadrados, mayor luminosidad, jardines o terraza. Es por este motivo que actualmente los estudios demuestran como la demanda en este tipo de viviendas se ha disparado en un 40%.

4. Eficiencia energética y sostenibilidad

Durante los últimos años, la concienciación medioambiental y la sostenibilidad como uno de los pilares fundamentales de nuestra sociedad ha hecho que muchas personas al plantearse comprar un nuevo inmueble en mente puesta la idea de que la vivienda consuma lo mínimo posible en suministros. Además, la sostenibilidad Ya no es una demanda, sino un requisito para cualquier comprador.

Las nuevas normativas energéticas implican que cualquier vivienda que no cuente con un plan efectivo de sostenibilidad, lo pasará mal en las próximas décadas. Cualquier inversión que se realice a partir de ahora tendrá siempre muy claro este elemento a la hora de decidir si se compra.

La crisis sanitaria ha sido un claro ejemplo de haya donde evoluciona la sociedad y una primera demostración de que a medio y largo plazo pasaremos mucho más tiempo en el hogar. Por tanto, el consumo se ha vuelto un elemento imprescindible de valoración a la hora de escoger.

Si durante los últimos años ya se había hablado largo y tendido de esta tendencia, después de toda la situación del COVID es todavía más importante.

5. Alquiler Vs. Compra

La perdida de empleo y la acentuación de la precariedad hace que las personas sean mucho más reticentes a la hora de comprar una vivienda. Ante esta situación, el mercado de la vivienda cada vez ve más predominante el alquiler ante la compra. Tambien en los últimos años esta cogiendo mucha fuerza la moda de Built to Rent, donde se configuran proyectos residenciales pensados exclusivamente para el alquiler.

Interés inversor no falta, y ya se estaban viendo fórmulas mixtas donde fondos institucionales y promotoras van de la mano para sacar adelante estos proyectos.